Teismo - Ateismo

Diálogo entre quienes se identifican con lo Trascendente y aquellos que asumen posturas filosóficas materialistas
 
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 Sri Govardhana ( la colina de Govardhana )

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Joselia
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MensajeTema: Sri Govardhana ( la colina de Govardhana )   Miér Oct 23, 2013 11:33 am

Sri Govardhana ( la colina de Govardhana )

Una vez, Krishna y Balarama, de niños, vieron que los pastores de vacas estaban preparando un sacrificio a fin de apaciguar a Indra, el rey del cielo, quien es responsable de abastecer el agua. Krishna les ordenó a Sus devotos detener todas esas actividades, porque, durante Su presencia en Vrindavana, quería establecer firmemente el servicio devocional exclusivo.

Krishna levanta la colina de Govardhana

Tal como se afirma en El Bhagavad-gita no hay ninguna necesidad de adorar a los semidioses para obtener avance material alguno; todos los resultados que se obtienen de adorar a los semidioses son simplemente temporales, y sólo aquellos que son poco inteligentes se interesan en resultados temporales. Además, cualquier resultado temporal que uno obtiene de adorar a los semidioses, de hecho se otorga con el permiso de la Suprema Personalidad de Dios.

“En lo que se refiere a nosotros -dijo Krishna- no necesitamos ir a otra ciudad, aldea o país extranjero. Nuestra relación específica es con la colina Govardhana y con el bosque de Vrindavana, y con nada más. Por lo tanto, Yo te pido, Mi querido padre, que comiences un sacrificio que satisfaga a los brahmanas locales y a la colina Govardhana, y que no tengamos nada que ver con Indra”.

Maharaja Nanda finalmente cedió al pedido de Krishna. Él y los pastores de Vrindavana se reunieron, decoraron sus vacas y les dieron pasto. Manteniendo a las vacas en el frente, comenzaron a caminar alrededor de la colina Govardhana. Las gopis también se vistieron muy lujosamente y se sentaron en carretas tiradas por toros, cantando las glorias de los pasatiempos de Krishna. Reunidos allí para actuar como sacerdotes del Govardhana-puja, los brahmanas les ofrecieron sus bendiciones a los pastores de vacas y a sus esposas, las gopis.

Krishna declaró: « Para asegurar la buena fortuna de las vacas y la de ellos mismos, todas las personas de Vrindavana que se encuentran cerca de Govardhana deben adorar la colina tal como Yo lo he prescrito».
Ejecutando así el sacrificio de Govardhana-puja, todos los habitantes de Vrindavana siguieron las instrucciones de Krishna

Lluvia devastadora en Vrindavana

Cuando Indra se dio cuenta que Krishna había detenido el sacrificio ofrecido por los pastores de vacas de Vrindavana, se puso iracundo y desahogó su furia con los habitantes de Vrindavana, encabezados por Nanda Maharaja, aunque Indra sabía perfectamente bien que Krishna los protegía personalmente. Indra llamó a la samvartaka. Esta nube es invitada cuando hay necesidad de devastar toda la manifestación cósmica. Indra le ordenó a la samvartaka que pasara sobre Vrindavana y provocara una gran inundación en toda el área.
Indra declaró: «Estos pastores de vacas de Vrindavana han desacatado mi autoridad del consejo de este muchacho parlanchín a quien se conoce con el nombre de Krishna». Él no es más que un niño, y por creer en ese niño, ellos me han enfurecido».

Habiéndoselo ordenado el rey Indra, todas las nubes peligrosas aparecieron sobre Vrindavana y comenzaron a derramar agua incesantemente con todo su poder y su fuerza. Hubo constantes relámpagos y truenos, el viento soplaba severamente y la lluvia caía sin cesar. La lluvia parecía caer como flechas afiladas y penetrantes. Derramando sin cesar gotas tan gruesas como pilares, las nubes gradualmente llenaron de agua todas las tierras de Vrindavana, y no había ninguna distinción visible entre las tierras altas y las bajas. La situación era muy peligrosa, especialmente para los animales. La lluvia iba acompañada de grandes vientos, y todas las criaturas vivientes de Vrindavana comenzaron a temblar por el severo frío.

Krishna levanta la Colina de Govardhana

Incapaces de encontrar ninguna otra fuente de salvación, todos se acercaron a Govinda para refugiarse en Sus pies de loto. «Querido Krishna —oraron ellos—, Tú eres todopoderosos y eres muy afectuoso con Tus devotos. Ahora, por favor, protégenos, pues el furioso Indra nos ha atormentado mucho».

El Señor Krishna inmediatamente levantó con una mano la colina Govardhana, tal como un niño recoge un hongo del suelo. Luego, el Señor Krishna se dirigió a Sus devotos, diciéndoles: «Mis queridos hermanos, Mi querido padre, Mis queridos habitantes de Vrindavana, ahora pueden ponerse a salvo bajo el paraguas de la colina Govardhana, que yo acabo de levantar. No tengan miedo de la colina que los protegerá tal como un gigantesco paraguas. Yo pienso que ésta es la medida apropiada para aliviarlos a ustedes de su angustia inmediata. Sean felices junto con sus animales bajo este gran paraguas». Siento alentados así por el Señor Krishna, todos los habitantes de Vrindavana se pusieron bajo esa gran colina, y parecían estar a salvo, junto con sus pertenencias y sus animales.
Los habitantes de Vrindavana y sus animales permanecieron allí por una semana, sin ser perturbados por el hambre, la sed ni ninguna otra incomodidad. Ellos simplemente estaban atónitos de ver cómo Krishna sostenía la montaña con el dedo meñique de Su mano izquierda.

Viendo el extraordinario poder místico de Krishna, Indra, el rey del cielo, estaba estupefacto, y su determinación se frustró. Él llamó inmediatamente a todas las nubes y les pidió que desistieran. Cuando el cielo se despejó completamente y el Sol surgió de nuevo, todos los fuertes vientos cesaron.
En esos momentos, Krishna, la Suprema Personalidad de Dios dijo: «Mis queridos pastores de vacas, puesto que todo ha terminado, ahora ustedes pueden irse y llevarse a sus esposas, hijos, vacas y objetos de valor. La inundación ha bajado, junto con las crecientes aguas del río».

Todos los hombres cargaron sus objetos de valor en carretas, y partieron lentamente con sus vacas y demás enseres. Después de que removieron todo, el Señor Krishna, muy lentamente, puso la colina Govardhana en exactamente la misma posición en que había estado antes. Cuando todo se hizo, todos los habitantes de Vrindavana se acercaron a Krishna y lo abrazaron con gran éxtasis.

Oraciones de Indra, el rey del cielo

Indra estaba consciente de que había ofendido a Krishna; por consiguiente, apareció furtivamente ante Él, proveniente de un lugar solitario, y se postró inmediatamente a los pies de loto de Krishna, a pesar de que su propia corona resplandecía como la luz del Sol. Con las manos juntos, empezó a ofrecer las oraciones siguientes:

«Mi querido Señor —dijo Indra— envanecido por mi orgullo, consideré que me habías ofendido al no permitir que los pastores de vacas ejecutaran el Indra-yajña, y creí que Tú querías disfrutar los ofrecimientos que se prepararon para el sacrificio. Yo pensé que, en nombre de un sacrificio en honor a Govardhana, Tú estabas tomando mi parte de la ganancia, y, por consiguiente, interpreté erróneamente Tu posición. Ahora, por Tu gracia, puedo comprender que eres el Señor Supremo, la Personalidad de Dios, y que eres trascendental a todas las cualidades materiales. Tu posición trascendental es visuddha-sattvam, la cual está por encima de la plataforma de la modalidad material de la bondad, y Tu morada trascendental está más allá de la perturbación de las cualidades materiales. Tu nombre, Tu fama, Tu forma, Tu naturaleza y Tus pasatiempos están todos más allá de esta naturaleza material. Tu morada le es accesible solamente a aquel que se somete a severas austeridades y penitencias, y que está completamente libre de la embestida de cualidades materiales como la pasión y la ignorancia. Si alguien piensa que, cuando vienes a este mundo material, adoptas las modalidades de la naturaleza material, está equivocado. Las redes de las cualidades materiales nunca son capaces de tocarte, e, indudablemente, Tú no las adoptas cuando estás presente en este mundo material. A Vuestra Señoría nunca lo condicionan las leyes de la naturaleza material.

«Mi querido Señor, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias, debido a que eres la Personalidad Suprema y el Alma Suprema. Tú eres el hijo de Vasudeva, y eres el Señor Supremo, Krishna, el amo de todos los devotos puros. Por favor, acepta mis postradas reverencias. Tú eres la personificación del conocimiento supremo. Tú puedes aparecer dondequiera que lo desees, y en cualquiera de Tus formas eternas. Tú eres la raíz de toda creación, y el Alma Suprema de todas las entidades vivientes. Debido a mi crasa ignorancia, creé un gran disturbio en Vrindavana al enviar torrentes de lluvia y una pesada tormenta de granizo. Yo actué movido por la severa furia causada por el hecho de que hubieras detenido el sacrificio que iba a ejecutarse para satisfacerme. Pero, mi querido Soñar, Tú eres tan bondadoso conmigo, que me has otorgado Tu misericordia mediante la acción de destruir toda mi vanidad. Yo, por consiguiente, me refugio bajo Tus pies de loto. Mi querido Señor, Tú no sólo eres el controlador supremo, sino también el maestro espiritual de todas las entidades vivientes».

Siendo así alabado por Indra, el Señor Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, sonriendo hermosamente dijo: «Mi querido Indra, Yo he detenido el sacrificio en tu honor, simplemente para exhibir Mi misericordia sin causa y revivirte el recuerdo de que Yo soy tu amo eterno. Yo no sólo soy tu amo, sino también el amo de todos los demás semidioses. Siempre debes recordar que todas tus opulencias materiales se deben a Mi misericordia. Todo el mundo debe recordar siempre que Yo soy el Señor Supremo. Yo puedo favorecer a cualquiera y puedo castigar a cualquiera, debido a que nadie es superior a Mí. Si yo encuentro a alguien subyugado por la vanidad, le retiro todas las opulencias, a fin de otorgarle Mi misericordia sin causa».

Después de esto, la trascendental vaca surabhi, que también había ido con Indra a ver a Krishna, también le ofreció sus respetuosas reverencias y lo adoró.

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